La operación iba a ser a las 19:30h, pero al final se retraso y no me bajaron a quirófano hasta pasado las 21:00h. Lo que iba a ser una operación con anestesia parcial, acabo siendo anestesia general. Mi traumatóloga preferida, Luisa Ibáñez, lo decidió ya que tenía las vitales muy bajas y pensaba que estaba algo nervioso. Entre llevar 24h sin comer, ni beber y la impresión del quirófano, me dió un bajón de tensión antes de anestesiarme. Así que no se arriesgaron y anestesia general.
Luisa Ibáñez es una excelente profesional y se nota que además es triatleta. Ha cuidado mucho todos los detalles y se ha esmerado muchísimo en mi operación. Resumiendo: abrió, saco todo el liquido, eliminó adherencias dejando todo el tendón limpio, unió el tendón por donde estaba roto y volvió a cerrar. Aquí unos fotos del gran trabajo de la Dra. Ibáñez.


